ÁLVAROS, MANOLOS Y FRIKIGANCHOS El pasado sábado, nuestro equipo Infantil Masculino se proclamó campeón provincial de la categoría N.P. Es más, concluyó al mismo tiempo la Liga Comarcal de su categoría sin perder un solo encuentro. Es un equipo que juega a ganar, que trata a todos los rivales por igual, solo quiere el balón para atacar, que se atreven siempre a jugársela y que, encima, les gusta siempre adornarse al final para conseguir la canasta que, seguramente, soñaron en su cama la noche anterior. Juegan frenéticos, demasiado sueltos, hay partidos en los que se producen más de diez “coast-to-coast” después de driblar a dos o tres jugadores. Es un equipo donde todos los jugadores acaban anotando, o por lo menos tirando al aro. Esto es dificilísimo que ocurra en estas categorías, donde los más “malos” no miran al aro, porque no les dejan los “buenos” o ... no les deja su entrenador. Este es un equipo donde vale todo, el triple a tablero y el “frikigancho”. En el partido del sábado, exhibieron las dos suertes en momentos calientes de partido, en concreto para remontar en el sexto periodo una desventaja de 7 puntos, siendo los anotadores de estas canastas, jugadores que no gustan demasiado en tirárselas, ellos prefieren otras tareas del juego, y sin embargo se atrevieron sin pudor, sin estrés, me la tiro porque se que la puedo hacer. Esta filosofía de jugar a baloncesto tan espectacular, tan valiente, considero que es el súmmum, del entrenamiento didáctico. “El jugador que tiene el balón piensa en cómo hacer canasta” y en este equipo esto lo sabe el “bueno” y lo sabe el “malo” aunque todavía no puede hacerlo, pero le da igual y se atreve sin tapujos, sin una mala palabra de sus compañeros, sin un solo gesto de su entrenador, y yo solo pienso en ”vaya moña se ha tirado este a estas alturas del partido”. Yo que siempre tengo miedo cuando el balón llega a las manos del más torpe y solo suspiro cuando acaba soltándolo, veía como Abel, siempre confiando en cualquiera de sus jugadores, seguía dirigiendo el partido. Abel me decía en el segundo periodo, “este aparecerá, este siempre aparece"... y este al final metió 18 puntos. Y es que el Pego no lo puso nada fácil, metiendo en los periodos 4,5 y 6, impidiendo que los primeras espadas benisseros metieran sus tiros con espacios mínimos. Y mientras, yo pensaba en que el otro entrenador había encontrado la luz del partido: 7 puntos abajo en el sexto periodo. Abel pide tiempo y les dice que no les va a explicar ahora un ataque contra zonas, que corran más y que sigan jugando igual, y allí llega el “frikigancho” y el triple a tablero, un par de rebotes en ataque y se acabó la zona “castillo” del Pego, total... un Clínic. En los dos últimos periodos, un 5 a 17 apabullante, acabó convirtiendo la zona “castillo” en una zona ”chabola”, y se gana y se quedan un poco campeones, campeones..., pero como si supieran que iban a ganar, y yo pensando en...pero... si estaban rotos. En el autobús de vuelta, se me apareció en una ensoñación, aquel equipo infantil de Álvaro(felicidades papi, a ti también Marisol) Manolo, Reyes, Pepe, Pepet, Villora, Sánchez y José Miguel..., un equipo que también ganó hace 17 años un campeonato infantil, uno de estos de jugar ocho partidos y ganar la Liga, pero en definitiva un “equipo especial”, un equipo que ha acabado dando glorias al C.B. Benissa y que algunos de ellos todavía juegan en el primer equipo. Por eso, se me ocurre que de este equipo de campeones tendremos jugadores para el futuro, que además jugarán con valor, hacia el aro, y que sin duda nos darán grandes alegrías. En el lado del banquillo, un entrenador comprometido con lo que quiere enseñar y lo que quiere trasmitir a sus jugadores. Un crack. En el otro lado : - Un jugador que todavía no sabe bien el cuerpo que Dios le ha dado para jugar al baloncesto. - Dos jugadores que nos vienen “rebotados” del fútbol, y se han dado cuenta que en este deporte pueden ser más útiles de lo que eran jugando con los pies. - Dos bajitos, uno es la tranquilidad y otro la intranquilidad. - El que mete el triple a tablero contra la zona, como si nada. - El más bajito de todos, que es un “microondas”. - Un obrero con cuerpo de “Titanic” que no dejó de luchar bajo los tableros. - El que siempre aparece e hizo 18 puntos. - Un “yugoslavo” salido de otros tiempos, y que nos trasporta a la nostalgia de cuando se jugaba con pantaloncitos cortos. - Y el pretendido por todos, en realidad, podría jugar en cualquier equipo, el de los 22 puntos. A todos, les tengo que dar la enhorabuena, y por encima de todos a ti, Abel, ¡Ojala este equipo contigo, nos siga dando alegrías y friquiganchos!. Rafa Termis.
ALVAROS, MANOLOS Y FRIKIGANCHOS El pasado sábado, nuestro equipo Infantil Masculino se proclamó campeón provincial de la categoría N.P. Es más, concluyó al mismo tiempo la Liga Comarcal de su categoría sin perder un solo encuentro. Es un equipo que juega a ganar, que trata a todos los rivales igual, solo quiere el balón para atacar, que se atreven siempre a jugársela y que, encima, les gusta siempre adornarse al final para conseguir la canasta que, seguramente, soñaron en su cama la noche anterior. Juegan frenéticos, demasiado sueltos, hay partidos en los que se producen más de diez “coast-tu-coast” después de driblar a dos o tres jugadores. Es un equipo donde todos los jugadores acaban anotando, o por lo menos tirando al aro. Esto es dificilísimo que ocurra en estas categorías, donde los más “malos” no miran al aro, porque no les dejan los “buenos” o ... no les deja su entrenador. Este es un equipo donde vale todo el triple a tablero y el “frikigancho”. En el partido del sábado, exhibieron las dos suertes en momentos calientes de partido, en concreto para remontar en el sexto periodo una desventaja de 7 puntos, siendo los anotadores de estas canastas jugadores que no gustan demasiado en tirárselas, ellos prefieren otras tareas del juego, y sin embargo se atrevieron sin pudor, sin estrés, me la tiro porque se que la puedo hacer. Esta filosofía de jugar a baloncesto tan espectacular, tan valiente, considero que es el sumun, del entrenamiento didáctico. “El jugador que tiene el balón piensa en cómo hacer canasta” y en este equipo esto lo sabe el “bueno” y lo sabe el “malo” aunque todavía no puede hacerlo, pero le da igual y se atreve sin tapujos, sin una mala palabra de sus compañeros, sin un solo gesto de su entrenador, y yo solo pienso en ”vaya moña se ha tirado este a estas alturas del partido”. Yo que siempre tengo miedo cuando el balón llega a las manos del más torpe y solo suspiro cuando acaba soltándolo, veía como Abel siempre confiando en cualquiera de sus jugadores, seguía dirigiendo el partido. Abel me decía en el segundo periodo “este aparecerá, este siempre aparece... y este al final metió 18 puntos. Y es que el Pego no lo puso nada fácil, metiendo en los periodos 4,5 y 6, impidiendo que los primeras espadas benisseras metieran sus tiroscon espacios mínimos. Y mientras, yo pensaba en que el otro entrenador había encontrado la luz del partido: 7 puntos abajo en el sexto periodo. Abel pide tiempo y les dice que no les va a explicar un ataque contra zonas, que corran más y que sigan jugando igual, y allí llega el “frikigancho” y el triple a tablero, un par de rebotes en ataque y se acabó la zona “castillo” del Pego, total... un Clinic. En los dos últimos periodos, un 5 a 17 apabullante, acabo convirtiendo la zona “castillo” en una zona ”chabola”, y se gana y se quedan un poco campeones, campeones..., pero como si supieran que iban a ganar, y yo pensando en...perp si estaban rotos. En el autobús de vuelta, se me apareció en una ensoñación, aquel equipo infantil de Álvaro(felicidades papi, a ti también Marisol) Manolo, Reyes, Pepe, Pepet, Villora, Sánchez y José Miguel ººº, un equipo que también ganó hace 17 años un campeonato infantil, uno de estos de jugar ocho partidos y ganar la Liga, pero definitiva un “equipo especial”, un equipo que ha acabado dando glorias al C.B. Benissa y que algunos de ellos todavía juegan en el primer equipo. Por eso, se me ocurre que de este equipo de campeones tendremos jugadores para el futuro, que además jugarán con valor, hacia el aro, y que sin duda nos darán grandes alegrías. En el lado del banquillo, un entrenador comprometido con lo que quiere enseñar y lo que quiere trasmitir a sus jugadores. Un crac. En el otro lado : - Un jugador que todavía no sabe bien el cuerpo que Dios le ha dado para jugar al baloncesto. - Dos jugadores que nos vienen “rebotados” del fútbol, y se han dado cuenta que en este deporte pueden ser más útiles de lo que eran jugando con los pies. - Dos bajitos, uno es la tranquilidad y otro la intranquilidad. - El que mete el triple a tablero contra la zona, como si nada. - El más bajito de todos, que es un “microondas”. - Un obrero con cuerpo de “Titanic” que no dejó de luchar bajo los tableros. - El que siempre aparece e hizo 18 puntos. - Un “yugoslavo” salido otros tiempos, y que nos trasporta a la nostalgia de cuando se jugaba con pantaloncitos cortos. - Y el pretendido por todos, en realidad, podría jugar en cualquier equipo, el de los 22 puntos. A todos, les tengo que dar la enhorabuena, y por encima de todos a ti, Abel, ¡Ojala este equipo contigo, nos siga dando alegrías y friquiganchos!. Rafa Termis. |